miércoles, 5 de febrero de 2014
LONDRES.- Facebook cumple una década de vida y los analistas ya se preguntan si logrará llegar a la segunda.
La historia de la red social más grande del mundo podría contarse como una fábula de meteórico éxito. En unos cuantos años la empresa fundada por Mark Zuckerberg revolucionó la web y puso a lo social como uno de sus ingredientes activos.
El problema es que ha habido otras historias de éxito instantáneo que no han terminado muy bien. ¿Se acuerdan de MySpace? El mayor capital de Facebook -y de cualquier red social- son sus usuarios. Si éstos encuentran algo mejor, siempre podrían irse a otro lado.
Para la BBC, la mejor manera de juzgar si Facebook nos “gusta” o no es analizando claves del pasado, presente y futuro a lo largo de sus 10 años de existencia:
Una red perturbadora. Facebook inició perturbando gente y después alterando el orden establecido. Su antecedente Facemash.com permitía a estudiantes de la Universidad de Harvard mirar las fotos de dos personas y determinar si eran atractivas o no. El sitio fue cerrado por la universidad, pero le dio a Mark Zuckerberg una reputación que le ayudó a construir el entonces “TheFacebook”, una red social exclusiva para estudiantes de reconocidas universidades.
Pero lo más importante es que Facebook cambió las reglas del juego. No fue la primera red social, pero sí fue pionera en promover un crecimiento controlado hasta llegar al punto en el que más de la mitad de los usuarios de internet está ahí. El sitio cambió las reglas del juego de internet y puso a las redes sociales como uno de sus máximos pilares.
Prueba y error… y error y error. A las grandes empresas tecnológicas como Google les gusta decir que la innovación está en su ADN y prefieren intentar y fallar cuantas veces sea necesario a conformarse con lo que han logrado. Facebook parece seguir esta filosofía si miramos la cantidad de productos y proyectos que ha lanzado y no han tenido acogida.
Beacon, por ejemplo, era un intento para mostrar en la red social lo que los usuarios hacían fuera de ella; fracasó entre gritos de invasión a la privacidad. Facebook Home es una interfaz para teléfonos Android que pone a la red social como eje de la experiencia en el teléfono, pero a juzgar por el número de descargas del programa y ventas del único teléfono que lo tiene preinstalado las cosas no han ido bien. Graph Search, el sistema de búsqueda que iba a revolucionar la forma en la que encontrábamos información, no ha generado atractivo y sólo funciona en computadoras de escritorio. ¿Pruebas o fracasos?
Los números. En 120 meses Facebook pasó de ser una minirred social de estudiantes a un sitio con 1,200 millones de usuarios, 750 millones de los cuales se conectan al menos una vez al día. Desde su lanzamiento ha generado 1,300 billones de “me gusta” y un promedio de cuatro mil millones de “me gusta” diarios. En promedio, a nivel mundial capta 8.4 horas de la atención de sus usuarios; en América Latina la cifra sube a 10.6 horas. De hecho, 81% de sus usuarios se conecta fuera de Estados Unidos y Canadá.
Adquisiciones. Facebook ha desarrollado una estrategia por medio de la cual identifica a potenciales competidores y si cree que pueden convertirse en un dolor de cabeza los compra. Si se niegan, entonces desarrolla un producto similar para cortar su avance.
Los mejores ejemplos de estas políticas son Instagram y Snapchat. Por el primero pagó mil millones de dólares cuando sólo tenía 13 empleados. Era claro, sin embargo, que más y más adolescentes y jóvenes estaban usando Instagram como la plataforma principal para compartir fotografías. Cuando Snapchat comenzó a cobrar fuerza -la app se usa sobre todo para tomarse fotos y enviarlas con la salvedad de que se autodestruyen después de cierto tiempo- Zuckerberg intentó la misma estrategia y falló. Snapchat no quiso ser comprada; ahora Facebook está apostando todo por su propia app Messenger. La duda es si logrará el mismo nivel de innovación.
Primero móvil. Facebook fue una de las primeras empresas tecnológicas en adoptar el modelo “Primero móvil”, que significa que todos sus productos y estrategias están pensados para dispositivos móviles (celulares y tabletas) y se adaptan después a computadoras de escritorio. Desde que la filosofía se implementó hace dos años, Mark Zuckerberg se salía de las reuniones internas en las que se mencionaba primero a las computadoras.
En la actualidad, los mayores esfuerzos de la empresa están concentrados en dispositivos móviles e invitan a grupos de usuarios a probar los productos antes de liberarlos al mercado. Una nueva versión de escritorio que están probando con jóvenes, por ejemplo, divide claramente la pantalla en tres, al estilo tableta. El futuro es móvil y la empresa lo sabe.
Y llegó el dinero. Facebook siguió la estrategia de recaudar dinero de inversionistas privados hasta que sintiera que el producto estaba lo suficientemente maduro como para salir al mercado. Esperó muchos años y finalmente salió a la Bolsa entre críticas, dado que el precio de sus acciones no alcanzó el valor esperado. Muchos analistas lo vieron como el principio del fin.Pero los números más recientes sugieren una nueva tendencia. Facebook cerró el último trimestre de 2013 con ingresos por 2,600 millones de dólares, un incremento de 63% respecto al mismo período del año pasado. En total en el año acumuló ingresos por 7,870 millones y ganancias por 1,500 millones, un incremento de más del 50% respecto al año anterior. Más de la mitad de sus ingresos publicitarios, además, llegó vía teléfonos o tabletas. ¿Logrará mantener esa tendencia?
Los jóvenes. Mucha tinta y bits se han generado discutiendo si los jóvenes y adolescentes están abandonando Facebook. Los números indican un declive en este segmento, interpretado por el hecho de que hay más adultos; pero no un abandono. En realidad cada adolescente tiene en promedio 300 amigos en el sitio, pero el 70% es amigo de algún familiar, lo que se ha asumido como la razón por la que la red social estaría perdiendo su atractivo con los más jóvenes. Si los familiares están ahí, el sitio se vuelve menos privado. Facebook está consciente de ello y está tratando de recobrarlos a través de otros productos, como sus apps. Por ahora los jóvenes no están abandonando la red social, pero la están dejando en tercer o cuarto lugar detrás de otras como Instagram, Whatsapp, Snapchat y Twitter. Es en este sector en el que Facebook se juega la mayor parte de su futuro y la red lo sabe.
La verdadera apuesta. Facebook no quiere fabricar teléfonos ni relojes inteligentes ni anteojos. ¿Entonces, cómo piensa seguir creciendo? Consciente de que está alcanzando un nivel de saturación, lo que quiere es conseguir nuevos usuarios.
En el mundo existen 4,400 millones de personas sin acceso a internet, sin acceso a Facebook. La empresa quiere que entren a la red. Para ello se alió con una serie de fabricantes de redes celulares como Samsung, Ericsson y Qualcomm para invertir en redes móviles viejas a fin de que puedan transmitir datos y llegar a regiones que carecen de conexión. Al alcanzarlas a través de teléfonos celulares convencionales lo único que se necesitará es una app que no requiera muchos datos para llegar a Facebook. Los operadores, por su parte, se verán tentados a invertir más si el mercado crece. La idea parece a prueba de fallas, a menos que llegue una nueva red social y se quede con los nuevos usuarios que Facebook trajo al mundo.
De un vistazo
Nueva apuesta
Al ser una empresa que tiene a los dispositivos móviles en el centro de su estrategia, no es de extrañar que Facebook esté ahora apostando por las apps.
Mensajería
Más allá de la principal aplicación de Facebook, la compañía ha desarrollado otras apps como Messenger, que permite el intercambio de mensajes tipo Whatsapp entre teléfonos, los cuales se reflejan también en la versión de escritorio del sitio.
Suscribirse a:
Enviar comentarios
(Atom)
.png)
0 comentarios:
Publicar un comentario